Hacer fresas cubiertas de chocolate debería ser una experiencia emocionante y deliciosa. Aunque parece muy básico, puede presentar muchos desafíos. Aquí te presentamos algunos consejos para que tus fresas cubiertas de chocolate sean perfectas.

¡Elige las mejores fresas!
Observa tus fresas y elige las que mejor se vean. Busca las que sean lo suficientemente grandes para sumergir, maduras y sin abolladuras ni magulladuras.
¡Fresas a temperatura ambiente!
No uses las fresas directamente del refrigerador. En su lugar, intenta sacar las fresas una hora antes de sumergirlas, para que el chocolate se adhiera mejor y las fresas estén a temperatura ambiente.
¡Seca, seca, seca!
Secar las fresas es probablemente uno de los pasos más importantes y que a menudo se olvida. Después de enjuagar las fresas, es fundamental que las seques. Sécalas con una toalla de papel y asegúrate de eliminar toda el agua. Dejar las fresas húmedas hará que el chocolate quede grumoso o no se adhiera.
¡Deja las hojas!
Dejar las hojas en la fresa es útil porque te permite tener un agarre al sumergirla en el chocolate. Las hojas también añaden ese aspecto "perfecto para la fotografía" cuando las fresas están listas. (Si no quieres las hojas, puedes intentar usar una brocheta para atravesar la fresa y sumergirla en el chocolate).
¡Rico y cremoso!
¿Quién no querría que su chocolate fuera lo mejor posible? Agregar mantequilla al chocolate y derretirlos juntos es una forma de obtener una textura "rica y cremosa". Además de hacer que tenga mejor sabor, hace que el chocolate sea más suave para sumergir.
¡Agítalo!
Una vez que hayas sumergido la fresa en el chocolate, intenta golpear ligeramente la fresa para quitar el exceso de chocolate. Incluso puedes intentar voltear la fresa boca abajo para que el chocolate llegue a todos los bordes.
¡Refrigéralo!
Después de que las fresas hayan sido sumergidas en el chocolate y estén fijando, colócalas en el refrigerador durante unos 15-30 minutos. Una vez transcurrido este tiempo, colócalas en un tipo de recipiente en el refrigerador para que se enfríen hasta que estén listas para comer. Colocar las fresas en el recipiente asegura que el chocolate no fluctúe. (Cuando muerdas la fresa, quieres que tu chocolate se quiebre).
Siguiendo estos simples 7 consejos y trucos podrás hacer unas deliciosas fresas cubiertas de chocolate.
¡Buena suerte y disfruta!
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