¿Te gustaría crear chocolates con un brillo satinado, una textura crujiente y un aspecto profesional? Entonces, debes conocer el proceso de atemplar el chocolate, también conocido como precristalización. Esta técnica no solo mejora la apariencia de tus creaciones, sino que también garantiza un buen endurecimiento y facilita el desmoldado.
¿Por qué es tan importante templar el chocolate?
El chocolate templado es esencial para lograr un acabado perfecto en tus productos de chocolate. Aquí te explicamos las razones:
- Brillo y textura: El chocolate templado desarrolla un hermoso brillo satinado y una textura crujiente que lo distingue de un chocolate mal cristalizado.
- Endurecimiento y desmoldado: Al enfriarse, el chocolate templado se contrae, lo que facilita el desmoldado sin que se rompa o se deforme.
- Evita el "fat bloom": El chocolate no templado puede desarrollar una capa blanquecina llamada "fat bloom" debido a la cristalización incorrecta de la grasa. Esta capa afecta su apariencia y sabor.
¿Qué es la fluidez del chocolate y por qué es importante?
La fluidez del chocolate, también llamada viscosidad, determina el grosor de la cobertura y la textura final de tus productos. Un chocolate más fluido crea coberturas finas y crujientes, mientras que un chocolate menos fluido produce coberturas más gruesas.
La fluidez también influye en el tiempo de trabajo:
- Chocolate menos fluido: Ideal para moldes grandes que se pueden rellenar de una sola vez.
- Chocolate más fluido: Perfecto para moldes con detalles finos, pero puede requerir rellenar el molde varias veces para obtener una cobertura uniforme.
¿Cómo templar el chocolate?
Existen diferentes métodos para templar el chocolate, pero el más común es el método del baño María. Aquí te explicamos los pasos:
Método del baño María
- Derrite el chocolate: En un recipiente resistente al calor, coloca el chocolate picado y caliéntalo a baño María, asegurándote que el agua no toque el chocolate.
- Enfría el chocolate: Una vez derretido, transfiere el chocolate a otro recipiente frío y remueve constantemente hasta que alcance una temperatura de 27-28°C (80-82°F). En este punto, el chocolate comenzará a espesarse.
- Calienta nuevamente: Vuelve a calentar el chocolate a baño María hasta que alcance una temperatura de 31-32°C (88-90°F). Ahora estará listo para usar.
Es importante controlar la temperatura del chocolate durante todo el proceso, ya que la temperatura ideal para trabajar con chocolate templado varía según el tipo de chocolate.

Consejos para templar el chocolate
- Utiliza un termómetro de cocina para medir la temperatura del chocolate con precisión.
- Remueve constantemente el chocolate durante todo el proceso para evitar que se queme.
- Ten en cuenta que la temperatura ambiente puede afectar la temperatura del chocolate. Si la temperatura ambiente es muy alta, es posible que debas enfriar el chocolate un poco más.
- No uses microondas para derretir el chocolate, ya que puede quemarse fácilmente.
- Si el chocolate se enfría demasiado, puedes volver a calentarlo ligeramente a baño María hasta que alcance la temperatura adecuada.
Templar el chocolate es una técnica fundamental para obtener un acabado profesional en tus chocolates. Siguiendo estos consejos, podrás dominar esta técnica y disfrutar de chocolates con un brillo irresistible, una textura crujiente y una calidad excepcional.
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