Las Oreo, junto con las galletas María, son las galletas más populares del entorno. Este producto, creado en 1912 por la compañía estadounidense Nabisco, se ha ganado un lugar especial en el corazón de millones gracias a su diseño único: dos galletas circulares unidas por una deliciosa crema blanca. Es precisamente esta crema la que atrae a todos, y la publicidad ha explotado su encanto de "doble de crema" en innumerables campañas.
Al igual que con la Coca Cola, el secreto mejor guardado de las Oreo es la receta de su crema blanca. Aunque Nabisco ha revelado que no utiliza productos lácteos (aunque puede contener trazas), la verdad es que no se trata de una crema en el sentido tradicional. La FDA, la agencia estadounidense que regula alimentos, medicamentos y cosméticos, prohíbe utilizar el término "cream" si no lleva leche.
Es por eso que los creadores de Oreo decidieron llamarla "creme", como se puede ver en el empaque: "Creme-filled". Entonces, si no es leche ni crema, ¿de qué está hecha la famosa crema blanca de las Oreo? Nabisco guarda celosamente este secreto, pero sabemos que cada año se venden 20.000 millones de unidades, lo que indica el éxito rotundo de este producto.
Sam Porcello, el director científico de Nabisco, fue el responsable de desarrollar el relleno y obtuvo cinco patentes por su trabajo. Según la lista de ingredientes, la crema blanca está hecha de una combinación de azúcar, jarabe de maíz alto en fructosa, lecitina de soja, aceite de palma y/o canola. Las cantidades exactas siguen siendo un misterio.
Podemos decir que la crema blanca se asemeja a los glaseados blancos que se utilizan en berlinas, pasteles de zanahoria y otros productos de pastelería. Sin embargo, es importante recordar que las Oreo, como la mayoría de las galletas que encontramos en el supermercado, son productos ultraprocesados cuyo consumo excesivo puede tener consecuencias negativas para la salud.
Un dato importante: siete galletas Oreo Doble Crema contienen 42,7 gramos de azúcar, lo que equivale a 10,7 terrones de azúcar (la OMS recomienda no consumir más de 25 gramos de azúcar al día). También incluyen grasas saturadas y harinas refinadas.
A pesar de su sabor irresistible, es importante consumir las Oreo con moderación y considerar alternativas más saludables. Si bien las Oreo son un clásico que difícilmente desaparecerá, entender su composición y su impacto en nuestra salud nos permite tomar decisiones más conscientes sobre nuestra alimentación.
Si quieres conocer otros artículos parecidos a El secreto de la crema blanca de las oreo: ¿Crema o no crema? puedes visitar la categoría Comida y bebida.
