La historia del barquillo: un viaje al corazón del helado

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Cuando llega el buen tiempo, es inevitable tener antojo de un buen helado, y es que saborearlo es un placer innegable. ¿Quién no disfruta comiéndose un helado de turrón, vainilla o straciatella? Pero, ¿cómo disfrutamos de este manjar sin un recipiente que lo contenga? Es aquí donde entra en escena el barquillo de helado, ese cono crujiente que acompaña nuestros helados favoritos.

Sin embargo, la historia del barquillo no es un cuento simple. No hay consenso acerca de quién inventó este delicioso cono de galleta, habiendo muchos nombres que se lo atribuyen a sí mismos. Algunas referencias lo datan concretamente en el siglo XVIII en Francia. A pesar de ello, existe una antigua leyenda que relata una historia muy diferente y curiosa.

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La Leyenda de la Feria St. Louis World

Corría un verano y el escenario para situarnos es la Feria St. Louis World’s, llena de puestecitos, cada uno con sus mejores galas. Uno de los comerciantes, Ernest Hamwi de origen sirio ofrecía en su comercio una especie de pasta crocante similar a los gofres, se la conocía como zalabia. Las ventas de esa tarde no estaban funcionando como deberían, sin embargo, en el puesto de al lado un heladero estaba haciendo el agosto, hasta quedarse sin tarrinas donde vender helados. En ese momento Ernest ofreció al heladero vender sus helados en sus conos hechos con zalabia.

Esta anécdota se publicó en 1928 en la revista Ice Cream Trade Journal, mucho tiempo después de lo sucedido y que Ernest crease la Cornucopia Waffle Company (empresa de Gofres).

Otros Posibles Inventores del Barquillo

Como decíamos, existen varios testimonios que indican ser los inventores del barquillo: Frank y Charles Menches o Nick y Albert Kabbaz. La historia sitúa a Fornachau y Hamwi como los pioneros en la elaboración del barquillo.

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La Evolución del Barquillo: De la Manualidad a la Máquina

Los barquillos de helado consiguieron tantísima popularidad, que era inminente que alguien mecanizara el proceso de fabricación de los barquillos o conos de helado. Estamos hablando de Fredderick Bruckman, quién creó y patentó una máquina exclusivamente para enrollar los conos. Sin embargo, en 1959 el fabricante de helado Spica (Italia), consiguió perfeccionar el proceso de conservación para que el cucurucho pudiese aguantar su sabor y textura crujiente incluso después de ser almacenado en un congelador.

Así fue como nació Cornetto, una conocida marca patentada por la misma empresa italiana. El resto ya lo conocemos, un placer como el barquillo no puede faltar año tras año en heladerías, bares, terrazas, playas, parques…

El Barquillo Hoy en Día

El barquillo se ha convertido en un elemento indispensable de la cultura del helado. Su textura crujiente y su sabor ligeramente dulce complementan a la perfección el sabor del helado, creando una experiencia sensorial única.

barquilla de chocolate - Cómo se llama la barquilla en España

Hoy en día, encontramos una gran variedad de barquillos, desde los clásicos de waffle hasta los más elaborados con sabores y toppings especiales. También podemos encontrar barquillos en diferentes tamaños y formas, adaptándose a las necesidades de cada consumidor.

¿Por Qué el Barquillo es Tan Popular?

El barquillo de helado se ha ganado un lugar especial en el corazón de los amantes del helado por varias razones:

  • Sabor y Textura: La combinación del sabor ligeramente dulce del barquillo con la textura crujiente al morderlo, contrasta perfectamente con el helado frío y cremoso, creando una experiencia sensorial única.
  • Versatilidad: El barquillo se adapta a cualquier tipo de helado, desde los sabores clásicos hasta los más innovadores. Además, se puede decorar con una variedad infinita de toppings, adaptándose a cualquier gusto.
  • Comodidad: El barquillo es un recipiente práctico y cómodo para disfrutar del helado. Permite llevarlo a cualquier lugar sin necesidad de un plato o cuchara.
  • Experiencia sensorial: La experiencia de disfrutar de un helado en un barquillo es completa, envolviendo todos los sentidos. El crujido del barquillo, el sabor del helado y la sensación de frío en la boca se combinan para crear un momento único.

El barquillo de helado es un ejemplo perfecto de cómo un elemento simple puede convertirse en un icono cultural. Su historia, desde sus inicios como una casualidad en la Feria St. Louis World hasta su evolución como un elemento fundamental de la cultura del helado, es una muestra de la creatividad y la innovación humana.

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