Si tiene una botella de Jägermeister y quiere degustar este licor de hierbas por primera vez, métala inmediatamente al congelador.

Su servicio perfecto (así le dicen en la industria de las bebidas alcohólicas a la manera sugerida para disfrutar mejor todas sus propiedades) consiste en un shot servido a una temperatura que suena imposible: -18 grados. No se congela, solo se enfría mucho. Es helado como este licor de hierbas de una historia asociada con la cacería —de hecho, su nombre traduce ‘maestro de cazadores’— saca lo mejor de sus sabores.
“Frío, helado, resalta sus sabores botánicos de mejor manera que a temperatura ambiente —destaca Oriana Gómez, quien lleva cuatro años enseñándole al público colombiano a disfrutar con responsabilidad esta bebida—. Hay cuatro sabores que predominan en Jäger, dulce, amargo, cítrico y especiado”.
Por su parte, el bartender Daniel Santamaría dice que como se trata un licor de hierbas tan dulce, el frío, tal como pasa en la heladería, rebaja el exceso de dulzor y esa es parte de la explicación de por qué se recomienda servirlo a bajísimas temperaturas.
El Jägermeister, explica, tiene 56 ingredientes, algunos reconocibles, como el anís, el caramelo, los clavos y naranja. Otros son enigmas. “El paladar europeo reconoce más sus notas amargas, en Latinoamérica lo sentimos más dulce. Y, por lo general, esos licores que tienen una nota dulce tan pronunciada deben estar fríos para que el producto no sea hostigante y se disfrute más fácil”.
Y para la curiosidad: el bartender invita a probar que, pese a requerir esa temperatura extrema, el licor no se congela (su botella está incluso diseñada para resistir temperaturas bajo cero). Cuenta que el motivo es la graduación alcohólica: un Jäger tiene 35 grados de alcohol. “Es difícil que este, o un whisky, se congelen, a diferencia de un vino o una cerveza, que tienen de 4 a 12 grados. Cuando se pasa de los 25 grados de alcohol, disminuye el nivel de agua”.
Post Malone es la imagen de la reciente campaña de Jägermeister, que busca apoyar la fiesta. El ejemplo de cómo tomárselo ha sido puesto en la comunicación audiovisual de la más reciente campaña de la marca, bautizada ‘Save The Night’ (salva la noche), en la que busca patrocinar la rumba en el entorno, ya que esta ha sido fuertemente golpeada por la pandemia. Ha apoyado económicamente a más de 500 artistas de la noche, unos 150 en Colombia, todo a partir de una edición especial de su botella presente en el mercado.
En un video, el rapero estadounidense Post Malone invita a volver a vivir la noche, que estuvo tan afectada durante la pandemia, y le sirven un shot, proveniente de un dispensador especial (la tab machine, le dicen, que baja el trago a los famosos -18 grados), en un vasito que a simple vista parece salido del Polo Norte.
La bebida de los cazadores
El frío y Jäger tienen su conexión desde el principio. Su origen está en las mezclas de hierbas que se les preparaban a los cazadores alemanes para que se calentaran durante las jornadas brumosas detrás de sus presas.
Se disponía esta mezcla botánica en un barril cargado al cuello de un perro de caza, del que se servían los cazadores.
Su iconografía, de hecho, recuerda la historia de san Huberto de Lieja, un obispo que se convirtió en patrono de los cazadores y que alguna vez encontró un ciervo con una cruz en la frente. En la botella es fácil reconocer los rasgos principales de esta historia.
Fue elaborado inicialmente por una casa de vinagres. Lo hacían desde 187Pero solo se comercializa como producto desde 193Y desde el principio apostó por campañas publicitarias que se salían de lo común.
Es recordada aquella en la que cualquiera que fuera a un bar a pedir un trago de este licor podía ser elegido como imagen de la marca. “No se necesitaba ser modelo, solo ser un consumidor real”, explica Oriana Gómez.
Otra muy famosa fue su lucha por patrocinar un equipo de fútbol en una época en la que no era permitido que las bebidas alcohólicas patrocinaran este deporte.
Recetas: prepare un 'Jäger mule' o un 'Lulo Meister'
Pero volvamos al presente del trago y al lugar que ha logrado. Volviendo a los sabores y combinaciones en la barra y en la mesa, que su forma ideal de beberlo sea puro y helado no quiere decir que el Jägermeister deba estarlo si va a ser parte de un coctel.
De hecho, es muy versátil y su composición le da varias ventajas para ser un ingrediente frecuente en la mixología actual.
La marca promueve el Jägermeister Mule, que se prepara con 50 ml de Jágermeister, 20 ml de zumo de lima, ginger beer, pepino y lima, como ingedientes. La receta exige un vaso alto donde poner cubito de hielo, el licor con el zumo de lima recién exprimido y revolver con cucharilla imperial. Al final va la Ginger Beer. Se decora con pepino y lima.
En Colombia, dice el bartender Santamaría, funciona muy bien el Lulo Meister. Su fórmula es sencilla: un shot o trago de Jäger, medio shot de zumo de lulo, medio de zumo de limón y un cuarto de almíbar simple. “Si tienes coctelera va ahí, si no, usa la licuadora”, aconseja el bartender.
“Es un trago versátil en coctelería porque te ayudará a darle más dulzor al coctel, puede cumplir la función de almíbar simple. Además, tiene muchos ingredientes, así que es fácil integrarlo”.
El mito del 'Jäger Bomb'
Sin embargo, las cualidades de este licor en la coctelería han sido “amenazadas” de alguna manera por algo que en varias latitudes se conoce como Jäger Bomb. Y es una peligrosa mezcla con energizante.
Se hizo popular entre jóvenes de recientes generaciones y es una mezcla que la marca se empeña en combatir. “Porque es un peligro”, explica Santamaría.
“Básicamente, ninguna bebida alcohólica debe mezclarse con energizante”, subraya Gómez.
En cambio, si en Alemania alguien en una barra pide un Jäger Bomb, le servirán un shot de este licor helado apropiadamente y un vaso de cerveza al lado. “Lo ideal no es mezclarlos en un solo vaso porque se daña el gasificado, ni tomárselos de totazo —dice el bartender—, sino dar un sorbito del Jäger seguido de uno de cerveza”. Lo demás es observar los efectos en sabor de este oficial Jäger Bomb.
Otra receta es la del Sparklin Meister : un trago de este licor de hierbas y uno de vino espumoso de tendencia dulce, más un poco de zumo de naranja.
Es claro, por sus botánicos, dice Oriana Gómez, que puede servir de aperitivo. Pero todas sus mezclas y recetas apuntan a convertir este trago en un activador de la noche, el de las primeras copas para comenzar una gran e irreverente noche. Pero recuerde: un poco antes, la botella –hecha para resistir frío y golpes– debe ir al congelador.
Liliana Martínez Polo
Redacción de Cultura
@Lilangmartin @Comidaficion
Si quieres conocer otros artículos parecidos a Jägermeister: el licor de hierbas que conquista las noches puedes visitar la categoría Chocolate.
